viernes, 12 de junio de 2020

(co)ordenadas


arcángel sonámbulo. Emilia Oliva (julio 2019).
Acuarela. 21 x 13,5 cm.


nacer en casa casi sin libros 
de un pueblo en media hora 

con diccionario, biblia
guerra y paz en fascículos 
gulliver en liliput ilustrado
flor nueva de romances viejos
las cien mejores poesías
las novelas de la radio


vivir a tiro de piedra del tren 
polifemo que bufa nubes blancas 

aspirar carbón, encina, pan y horno 
acompañarse de perros libres, gatos asalvajados 
el canto desgarrado del gallo en el corral 
el cante jondo de hombres en la barra 
el zumbido de colmena en el panal 
el deslizarse de oro líquido susurrado 
la mies y el encinar 
el tañer de campanas 

ese horizonte quieto 
esos días sin pausa

y el vértigo del infinito  
                                        las ventanas fugaces  
el pitido de fuego que rasga la noche
el ojo solar de la máquina 

hacer del tiempo y el tránsito 
estancias, cuadras, sótano, escaleras 
recovecos de la casa 
un teatro de palabras 

meter el mundo dentro 
asomarse 


jueves, 11 de junio de 2020

aciago presagio


la puerta de más allá. Emilia Oliva (3 junio 2020) .
Acuarela. 13,5 x 21 cm.


un vaso en la mañana 

beso dejado al aire 
embadurna de luz la estancia 

buenos días, amor 
me dice con su lengua de vidrio y mano 
antes de partir 

y cae sobre los ojos 
la lluvia del perdón 
la pérdida que acusa 
lo tuviste a tu lado  
y no lo abrazaste 

caerá sobre tus ojos 
sobre tu boca la ausencia 
y el grito de dolor 
anidará en tu pecho 

se levanta la mañana 
con aciago presagio 


viernes, 5 de junio de 2020

estelas

estela. Emilia Oliva (6 junio 2020).
Corrector de cinta sobre papel. 21 x 13,5 cm.


La asamblea de caracoles, por fin, ha tenido lugar. Unas gotas de lluvia caídas en el día de ayer les han permitido salir de sus escondites en la mañana y reunirse. Sobre una tapa de registro de cables de luz o de conducciones de gas, en amalgama abigarrada de cuerpos, antenas se tocan, pies se frotan y manifiestan en coro silente su gozo de vida al sol y el aire. 

Han dejado, en su larga y accidentada marcha, una estela de fulgores infinitos discontinuos, como segmentos de cuerpos de tenias interminables tirados en el suelo. Los rastros de los más jóvenes, que se retuercen en recorridos contradictorios, círculos viciosos o en sentidos dispares y caóticos, parecen los de quien no sabe muy bien a donde se dirige. 

Una gran batalla ha debido tener lugar a juzgar por los cadáveres diseminados en las aceras, los abundantes picos voraces de aves oportunistas que aterrizan para llevarse los restos o los batallones de hormigas que se afanan en recolectar algo del suculento festín. 

Los caracoles se han organizado y reunido como solían: palparse, descubrirse, aparearse. La batalla campal, los muertos y el saqueo  es producto de bandadas de paso.


miércoles, 3 de junio de 2020

sucumbir

apunte de achicoria. Emilia Oliva (fragmento, junio 2020).
Acuarela. 21 x 13,5 cm.

el operario municipal 
que desbroza el pasto seco 
en torno a parques infantiles y paseos 
sucumbe a la belleza 
salva las florecillas añil o malva
que lucen en tallos desgalichados 

achicoria silvestre 

belleza, utilidad, capricho
¿a qué sucumben las parcas?